Voy a empezar a comerme el mundo

Hace 10 días me arriesgué a decir, soy así, amo el peligro (sobre todo el inocuo), que iba a contar muchas e interesantes cosas en este sitio y que escribiría más que la madre de un condenado pidiendo amnistía para su hijo. Error (tengo un abono de palco VIP en el colosal Estadio Metepatas).

Trabajar está bien, es necesario … y a veces, pocas, hasta te pagan en condiciones y según tu valía. Yo he estado trabajando de forma agotadora, extensiva y depresiva. Esto ha impedido que mis cándidos deseos literarios se hallan realizado. Pero hoy comienzan mis vacaciones estivales y los ánimos están por las nubes, casi como los de un atletista cuando comienza la Liga o se clasifica para la final de la Champion. Espero no finalizar igual que ellos la temporada.

Tengo hambre de blog. Hoy voy a empezar a comerme el mundo por los pies. Seguro. Y sin bicarbonato.

Mucho que decir

Vayamos por partes, la organización es primordial. Que se organice bien o mal es lo que menos interesa. Al menos a mí, que organizo muy mal.
 Una buena organización empieza por el principio, hay gente que sabe más que yo y con mucha más experiencia que yo, que siempre me han dado ese consejo, Y, oye, se les debe hacer caso porque la veteranía es un grado, aunque a veces ese grado sea de sargento chusquero.

 imagenes 6 (24)Mi principio es este, la primera entrada de mi primer diario personal. Esto implica que por vez primera, mis opiniones, sensaciones, amarguras y casialegrías se plasmen en un papel y no en mi cerebro. 
Dicen también los que saben, que cuando el alma (si hubiera o hubiese) o el espíritu (si se tuviera o tuviese) empiezan a dudar, lo mejor es incrustar esas dudas sobre papel, y si fuera necesario, después de reflexionar sobre lo escrito, tachar y borrar lo que no fuera pertinente y no sirviera para apaciguar los malignos y molestos picores que afectan a ambos dos, espíritu y alma. Exorcizar nuestra conciencia, que sería esto mayormente.

Yo temo que voy a escribir muchas páginas con dudas espirituales y almáticas. También temo que voy a gastar inútilmente mucho rotulador y mucho borrador tachando y borrando algos y alguienes que volverán a ser escritos porque, después del exorcismo, regresarán para poseerme de nuevo.
¡Pero qué coño, tengo que intentarlo!. Incluso intentaré ser organizado y organizarme.